lunes, 3 de marzo de 2008

mate de a dos



al fin y al cabo
la vida es eso
un matecito compartido
las miradas que sostienen
y salvan del naufragio cotidiano
un bizcocho
un roce tibio

al fin y al cabo
la vida es eso
que me subas el cierre del vestido
que hunda mis dedos en tu cabello
cuando te pesa el alma

al fin y al cabo
la vida es eso
mi mano en tu cintura
la tuya en mi hombro
y los gemidos dulces
del amor temprano
antes de ir a trabajar

1 comentario:

Anónimo dijo...

un dulce mate para compartir, dulce pintura de los instantes que le dan forma a nuestra vida,
te felicito Mónica, lindo blog

Mario